Escorpiones en el mercado nocturno

Ya pasadas las 5 de la tarde llegamos al hotel. Ya antes me he hospedado un par de veces en el Jade Hotel, - https://www.agoda.com/jade-hotel/hotel/beijing-cn.html - pero esta vez me quedaron algo mal. El papel tapiz se estaba despegando, el telefono no era mas que una decoración, y el baño no estaba exactamente limpio. Lastima, pero Jade ya quedó añadido a mi lista negra de hoteles y restaurantes.

Luego de descansar unos minutos caminamos hacia la famosa peatonal Wangfujing, una calle repleta de centros comerciales y puestos de bebidas. Nada fuera de lo ordinario hasta que entramos en un mall en el cual había una expo de robots a escala de Bandai, mas que nada Gundams - Una pena no tener mas tiempo para sentarse a armar mas robots. De todos modos y como dijo el zorro: "las uvas estáan amargas". los modelos en exhibicion no eran mas que eso, porque no los había para la venta :( Otra vez será. 

Bueno, bueno. Ya fuera del mall nos dirigimos al mercado nocturno, que es mas que nada un mercado de comidas y souvenirs. A la entrada del mercado había un grupo de italianos con su guía, super entusiasmados haciendo barra a uno de ellos mismos para que se comiera un escorpion rostizado. Luego de mucho alboroto y haber logrado un tumulto local y extranjero en torno suyo, el italiano cerró los ojos, trago saliva, a lo mejor se acordó de un par de pecados, y se comió el bicho. Aunque sonreido por la hazaña, no se comióun segundo. Yo nunca los he probado - el único que jamás se lanzó al ruedo fue mi hijo Karlos, hecho que ha prevalecido por años en nuestra memoria.

El mercado estaba, como es costumbre, a rebalsar de turistas, tanto extranjeros como locales. En una de las callecitas había inclusive un show de opera de Beijing - muy pobre el show, y asumo igualmente el artista. Nada mas que un espectáculo para reemplazar la tele durante la comida.

Sin haber comido mas que un poco de "stinky tofu" (queso de soya apestoso) pasamos a explorar los puestos de recuerdos. Aquí es donde el regateo es rey y el que no lo hace para hasta por loc codos. Los vendedores, algunos de ellos hasta en español pueden decir los numeros para hacerse entender. Aunque terminamos con "buenos" precios, siempre me queda la sensación de haber sido saqueado. Nadie mas que el vendedor saber cuantos centavos pago por aquello que en descuento amistoso nos vendió en mas de 50. Hay gente que paga el primer precio sin chistar así que porque no hacer el intento con todos.

Entre los recuerditos y millares de baratijas me encontré estos monederos, que aun sabiendo que jamás los ustilizaré los compre.

Tu te encargas de mantener el hogar. Yo me encargo de estar preciosa como una flor.

Tu te encargas de mantener el hogar. Yo me encargo de estar preciosa como una flor.

Nuestro primer día lo cerramos bebiendo unas limonadas y un muy afamado Te con leche.